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CULTURA DEL VALLE DEL INDO

La cultura del valle del Indo fue una civilización de la Edad del Bronce que se desarrolló desde el año 3300 a. C. hasta el 1300 a. C. en el noroeste del subcontinente indio a lo largo del valle del Indo. Abarcaba cerca de un centenar de asentamientos y dos ciudades importantes: Harappa y Mohenjo-Daro. En conjunto comprendía el área más extensa de todas las civilizaciones antiguas, más de un millón de kilómetros cuadrados, y atravesó varias periodos, siendo su máximo esplendor entre 2600 a. C. y c. 1900 a. C.

Al igual que las civilizaciones de la Mesopotamia y Egipto, dependían de su río. Como el Nilo, el Indo se desbordaba todos los años, inundando extensas zonas y depositando sedimentos fértiles. Este inmenso potencial agrícola fue la base sobre la cual se desarrolló el urbanismo en torno al río Indo.

Con las culturas prehistóricas del valle del Indo se prepara el primer capítulo de la historia de la India. Se trata de un largo periodo prehistórico, probado por testimonios líticos. Por otra parte, se pueden encontrar vestigios prehistóricos hasta el primer milenio a. C., es decir, hasta un tiempo en que la península ya había entrado en la historia. En sentido estricto, las culturas del Indo pertenecen a la prehistoria, ya que solamente han dejado restos arqueológicos, sin documentos literarios. Pero, para apreciar la historia india hace falta tomar en consideración estas culturas urbanas prearias.

Primeros agricultores

Las excavaciones realizadas indican que los primeros agricultores pertenecían al VII milenio a. C., en una región comprendida entre las colinas de Beluchistán y la llanura Indo-Gangética. Esta área presenta tierras altas (especiales para el pastoreo en verano), y ríos permanentes que desaguan en la llanura de Kacchi.

Hacia principios del VI milenio a. C. se construyeron casas de adobe (ladrillos de barro) y fabricaron herramientas de hueso y pedernal pulimentado, hachas pulidas y piedras de amolar. Ejemplares de estas herramientas fueron encontradas en Mehrgarh.

La civilización del Indo

Con las nuevas excavaciones se ha demostrado que el nombre «culturas del Indo» es demasiado restringido; pero otro nombre como «período de Harappa», es insuficiente para comprender estas culturas en toda la dimensión temporal.

Las complejas sociedades de la llanura de Kacchi fueron el preludio de la colonización final del valle del Indo. En un principio estuvo habitada por grupos de agricultores. Luego comenzaron a aparecer ciudades fortificadas. A esta época se la conoce como «periodo inicial del Indo».

Esta fase formativa culmina en el «periodo desarrollado del Indo» (2700 al 2400 a. C.), cuando la diversidad regional primitiva fue reemplazada por la uniformidad cultural y se creó una única provincia que abarcaba toda la llanura del Indo.

Hacia el 2400 a. C. se había desarrollado una compleja civilización urbana, comparable a la de Egipto y Mesopotamia.

Recursos económicos

Juguete para niños encontrado en Mohenjo Daro.

Agricultura

Los principales cultivos alimenticios eran el trigo y la cebada, que se sembraban en primavera, cuando las aguas de la inundación retrocedían y crecían con un mínimo esfuerzo.

En algunos lugares también se cultivaba arroz, pero sólo se convirtió en una planta de cultivo fundamental cuando los asentamientos se extendieron hasta el río Ganges Medio y Bajo, después del 1400 a. C.

Textiles

Practicaban la hilanderia y el textil de lana y algodón. Un fragmento de algodón tejido proveniente de Mohenjo-Daro es la prueba más antigua del uso de los textiles de algodón en el mundo antiguo, siendo éste el textil más importante de India en la actualidad.

Ganadería

Los hombres de la civilización del Indo criaron una amplia gama de animales domésticos, entre otros, el asno, el buey, el ganado con joroba de la India, el búfalo de río, el elefante, animales que desde entonces se han considerado como elementos típicos del escenario rural indio. Sin embargo desconocían el caballo.

Industria

Adornaban sus cuerpos con ricos ornamentos de plata, oro, marfil y piedras preciosas. Conocían el cobre, el estaño y el plomo. Utilizaban el cobre para las armas, instrumentos y utensilios. También utilizaban herramientas de bronce (incluso hachas). Para fines domésticos hacían utensilios de barro y de una gran variedad de formas.

Combinaban con la agricultura y la ganadería, la metalurgia y la alfarería. Aprovechando la fuerza de los animales tanto en el transporte como en el arado, cargaban materias primas y bienes destinados al consumo interno y al intercambio comercial.

Comercio

Vista del sitio arqueológico donde se encontraba la aldea de Lothal.
Vista  de los baños públicos en la aldea de Lothal.
Ruinas excavadas en MohenjoDaro.

Las ciudades del Indo comercializaban no sólo productos agrícolas, sino con metales, como el oro, plata, plomo y estaño, joyas y piedras semipreciosas (lapislázuli y turquesa), herramientas, utensilios y cerámicas. Sus huellas han aparecido en documentos sumerios y acadios que registraban el comercio de oro, ébano y cornalina con naves que algunos historiadores identificaban como procedentes de esta región.

Durante la fase Harappa, se desarrolla el comercio entendido como un factor importante para la ciudad, que muchos han calificado como importante para el crecimiento del urbanismo y su mantenimiento y otros que creen que no fue tan importante, que no influyó. Es posible que el comercio, que otra fuente de recursos de la misma manera que la agricultura lo era, provocará este crecimiento urbano. Las causas por las que existiera un comercio exterior eran dos: el buscar materiales que no se encontraban en el propio territorio y los objetos de lujo para la élite que era quien por lo tanto, controlaba este comercio. Las ciudades de la cultura Harappa creaba colonias de explotación de donde extraía los materiales que necesitaba, por muy lejos que estuvieran. Un ejemplo de ellos es Shortugai, un colonia que se encuentra en el norte del actual Afganistán de donde sacaba lapislázuli, cobre y estaño. Además de otras colonias en Baluchistán. El área que participaba del comercio exterior con la zona del valle del Indo era la de la península Arábiga (en concreto la región de Omán, es decir la zona costera), la zona de Mesopotamia y el actual Irán.

Hacia el tercer milenio a. C. este comercio marítimo con el golfo, enlazó la India con Mesopotamia, cuya ruta pudo provocar el intercambio cultural y humano. Carl O. Saver lo cree por la dispersión de plantas domesticadas desde África a Arabia y en el sur de la India a la vez. Muestra del intercambio cultural son las esculturas que son muy parecidas entre Mesopotamia y el Valle del Indo como la representación del mono.

Las evidencias más claras de este contacto externo es el descubrimiento de artefactos típicamente harappienses en Omán como la cerámica o sellos de bronce. Estos productos entraron en Mesopotamia desde mediados del 2500 hasta el 1300 a. C., pero se sabe que han sido fluctuaciones constantes de productos durante toda la fase harappiense. De hecho textos mesopotámicos hacen referencias a relaciones comerciales con un territorio que ellos llaman Meluhha y que muchos investigadores creen que hace referencia a la zona del valle del Indo. Además hay evidencias de que ciudadanos harappienses se asentaron en Mesopotamia y que acabaron por aculturizarse. Por otro lado, se sugiere que el trato comercial entre estos territorios no fue directo sino vía el golfo o a través de Baluchistán, y no directamente entre las ciudades de las dos regiones. Por lo tanto, los pocos habitantes de ciudades de Harappa que vivieran en Mesopotamia no eran representantes de estas ciudades del valle del Indo.

La cerámica del Indo también circuló por toda esta zona del Asia meridional: cerámica en forma de copas, vajilla común, también algunos tiestos con inscripciones en escritura india (como la de Ras al-Junayz). También cerámica específica de un centro productos como la de Sorath Harappan en Guyarat, que se encuentra en gran cantidad en Saar (actual Baréin). Además se han encontrado jarras en varias ciudades del Indo (así como en el golfo): Mohenjo Daro, Harappa, Balakot, Dholavira, Miri Qalet, Nausharo y Sotkah Koh. Puede se que sirvieran para transportar el vino hacia el golfo, porque la viticultura formaba parte de la agricultura en auge en esta época. También se importaba plata de Afganistán e Irán, cobre de Khetri en Rayastán, Baluchistán y Arabia, turquesa y jade de Asia central e Irán.


Cultura

Estatua del rey sacerdote, en Mohenjo-daro
Tablillas de arcilla características del valle del Indo (en el Museo Británico, de Londres)



Diez caracteres harappanos (del 2900 a. C. aprox.), descubiertos cerca de la entrada norte de la ciudad de Dholavira

Estas civilizaciones construyeron ciudades inteligentemente pensadas y planificadas. Además de los cultivos mencionados anteriormente, desarrollaron su propia escritura, diseñaron joyas y moldearon figuras de terracota o en barro.

Escritura

Junto con el comercio, surgió un sistema de escritura con caracteres y signos inscritos en sellos de barro cocido o piedras lisas que no han sido esclarecidos ni descifrados por los especialistas.

Algunos de estos caracteres comparten una gran semejanza con caracteres encontrados en la Isla de Pascua.


Estatuillas y sellos

En 1946, Sir Mortimer Wheeler descubrió en Harappa cientos de estatuillas de terracota. Estas figuras femeninas eran más estilizadas que las antiguas y abultadas diosas de la fertilidad. En algunas de ellas se encontraron collares e incrustaciones de metales preciosos.
Fueron también descubiertas otras artesanías, tales como reproducciones de carretas en miniatura, tiradas por animales; figura de animales de la región (rinocerontes, tigres, monos, elefantes y búfalos). Estas tablillas, se cree que eran usadas como sellos, se han hallado alrededor del año 2000 de un material terráneo como se ha dicho, fácilmente moldeable y calentado al horno para luego endurecerlo, quedaba después recubierto de un tipo barniz o laca, que representan los animales mencionados anteriormente y una cuarta parte de los mismos, representan a un animal desaparecido con un cuerno curvo, como se puede apreciar en la imagen.

La cantidad de artesanías encontradas, así como los variados diseños, demuestran que esta industria era tan importante para el comercio como la agricultura o la metalurgia.

Ciudades

Los sitios más grandes eran las ciudades de Harappa y Mohenjo-Daro. Su plano consiste en un montículo elevado o ciudadela que dominaba un área residencial más extensa. Las ciudadelas parecen haber contenido edificios de naturaleza religiosa, ceremonial y administrativa, pero no existen restos de ningún palacio. En algunos lugares el trazado de la ciudad es evidente, con huellas de una red regular de calles cruzadas. Los habitantes más pobres moraban en viviendas de una sola habitación. Utilizaban en la construcción ladrillos cocido de un tamaño estándar: 24 × 14 × 7 cm. Las casas individuales tenían baños y excusados que se vaciaban en un receptáculo de cerámica o directamente en el desagüe de la calles.

En el Valle del Indo aparecen las primeras civilizaciones que se organizan rápidamente. Dos de las ciudades más importantes que fueron descubiertas en 1922 son las ciudades de Harappa y de Mohenjo Daro.

En la ciudad de Mohenjo Daro podemos encontrar una ciudad baja donde transcurría la mayor parte de la vida ciudadana y la ciudadela, ubicada al oeste de la ciudad baja, planificada, donde aparecían edificios que se referían al gobierno. No se destacaba un elemento que se identifique como palacio, estructura de poder unitario que podía hacer suponer que existía algún personaje que dominaba o que controlaba, sino una serie de edificios que tenían que ver con el control político pero que no se destacaban uno del otro, lo que hace suponer que las estructuras de poder en las ciudades del Valle del Indo no eran monárquicas.
De la observación podemos sacar las siguientes conclusiones:
  • Había una planificación general de las ciudades,
  • Hay una diferencia de importancia entre calles (calles principales y secundarias) que ordenaban las viviendas.
  • Las viviendas formaban un sistema cerrado, las casas convivían hacia un patio interior. La relación con las calles era prácticamente nula, y protegía a las partes privadas del ruido de las calles.
  • Tenían un sistema tecnificado para la producción de materiales constructivos (por ejemplo, ladrillos) que se hacían con lo que le brindaba su entorno.
  • Contaban con una red de infraestructura: un sistema de red cloacal y canalización para la provisión de agua.
Fue una civilización que no duró mucho tiempo. Comenzó hacia el 2400 a. C. y terminó hacia el 1600 a. C. La causa de su corta duración se debe a invasiones sufridas por otras civilizaciones o por algún tipo de cataclismo que llevaron a su desaparición.

Fin de la civilización

El colapso de esta civilización pudo obedecer a cambios climáticos, o a una variación del curso del río, alrededor del 1500 a. C.

Los signos del colapso son anteriores a las invasiones del pueblos indoeuropeos procedentes de las estepas, que con gran facilidad se adueñaron de la región gracias a las armas de bronce y los carros de combate.

SUMERIA



Sumeria (del acadio Šumeru; en sumerio cuneiformeメツラ ki-en-gi, aproximadamente "KI=tierra o país, EN=señor, GI=caña o cañaveral" ) fue una región histórica de Oriente Medio que formaba la parte sur de la antigua Mesopotamia, entre las planicies aluviales de los ríos Éufrates y Tigris. La civilización sumeria está considerada como la primera y más antigua civilización del mundo. La procedencia de sus habitantes, los sumerios, es incierta y existen numerosas hipótesis: la más aceptada hoy en día es la que argumenta que no hubo una ruptura cultural con el período de Uruk y que por lo tanto no tuvieron que ver factores externos, como podían ser invasiones o migraciones de otros territorios lejanos.

El término "sumerio" también se aplica a todos los hablantes de la lengua sumeria. En la lengua sumeria esta región era denominada Kengi (ki), equivalente al acadio mat Sumeri, esto es, la «tierra de Súmer» (Senaar).

Origen del nombre

El término "sumerio" es el nombre común dado a los antiguos habitantes de baja Mesopotamia por sus sucesores, los semitas acadios. Los sumerios se llamaban a sí mismos sag-giga, que significa literalmente "el pueblo de cabezas negras". La palabra acadiana shumer puede representar este nombre en el dialecto, pero se desconoce por qué los acadios llamaron Shumeru a las tierras del sur. Algunas palabras como la bíblica Shinar, la egipcia Sngr, o la Hitita Šanhar(a) pueden haber sido variantes de Šumer. De acuerdo al historiador babilonio Beroso, los sumerios fueron "extranjeros de caras negras".

Historia

Localización aproximada de las culturas Hassuna-Samarra y Halaf durante el "período 6".

Primeros pobladores


En la Baja Mesopotamia existían asentamientos humanos desde el Neolítico como demuestra la cultura de Jarmo, (6700 a. C. - 6500 a. C.) y en el Calcolítico las de cultura Hassuna-Samarra (5500 - 5000 a. C.), El Obeid (5000 - 4000 a. C.), Uruk (4000 - 3200 a. C.) y Yemdet Nasr (3200 - 3000 a. C.).

No existen registros escritos de esa etapa para conocer el origen de este pueblo, y tampoco los cráneos hallados en los enterramientos aclaran el problema de su origen, debido a que están representadas tanto la dolicocefalia como la braquicefalia, con algunos testimonios del tipo armenoide. Se investigan las esculturas sumerias que muestran un alto índice de cráneos braquicéfalos en sus representaciones que quizá podían dilucidar la procedencia de este pueblo, junto con las coloraciones y las dimensiones de las esculturas, que son una mezcla entre caucásicos y miembros de raza negra. Con todo, esto no es suficiente evidencia para solucionar el problema puesto que la plástica podría haberlas idealizado, como pasaba en las esculturas egipcias.

Se ha descartado la posibilidad de identificación basada en la evolución de los tipos craneales en el conjunto del Oriente Medio, pues éstos aparecen bastante mezclados. Sin embargo se pueden distinguir cuatro grandes grupos con rasgos pertenecientes a distintas épocas: antes de 4.000 a. C. sólo se encuentran poblaciones dolicocéfalas del tipo "mediterráneo"; los "eurafricanos", que sólo son una variedad de este grupo, y que no tuvieron un papel apreciable hasta 3.000 a. C.; el tipo "alpinos", braquicéfalos que se manifiestan moderadamente después de 2.500 a. C., y los "armenoides", derivados tal vez de estos alpinos que aparecen en abundancia después de 500 a. C. Los pueblos descendientes de los cimerios tienden a tener en promedio las cabezas más "redondeadas" (braquicéfalas) que los demás pueblos de esa área y la palabra "sumerio" puede ser una transliteración de la palabra "cimerios" según algunos filólogos. Es por esto que varios investigadores creen que ambos pueblos son un mismo pueblo en diferentes épocas, pero no hay suficientes evidencias para sustentar esta hipótesis.

Parece posible que los sumerios fuesen una tribu proveniente de fuera, posiblemente de las estepas, pero su origen concreto es desconocido. Esto es lo que se ha venido denominando desde el siglo XX como el "problema sumerio."

En cualquier caso, es durante el período del Obeid cuando se producen avances que cristalizan en Uruk, y que sirven para considerar este momento como el inicio de la civilización sumeria.

Período de Uruk


Uruk, la "Erec" bíblica y la árabe "Warka", es el escenario de descubrimientos fundamentales para la historia de la humanidad: aparece la rueda en torno al 3500 a. C., y la escritura en el 3300 a. C., siendo ésta la datación más antigua de tablillas de arcilla con escritura cuneiforme encontrada hasta la fecha. Estos registros escritos confirman que los sumerios no eran un pueblo indoeuropeo, ni camita, ni semita, ni tampoco elamo-drávida (grupo, este último, al que pertenece el pueblo elamita, por ejemplo). Así lo demuestra su lengua de tipo aglutinante. Por tanto se especula, como se ha dicho, que los sumerios no fueron el primer pueblo en asentarse en la baja Mesopotamia, en el curso bajo del Creciente fértil, sino que llegaron en un determinado momento de la Edad del Cobre o Calcolítico, allá por el año 3500 antes de nuestra era, durante el período ahora denominado U.

Período dinástico arcaico

 

Situación de las principales ciudades sumerias y alcance de esta cultura durante el período dinástico arcaico.

La difusión de los avances de la cultura de Uruk por el resto de Mesopotamia dio lugar al nacimiento de la cultura Sumeria. Estas técnicas permitieron la proliferación de las ciudades por nuevos territorios. Estas ciudades pronto se caracterizaron por la aparición de murallas, lo que parece indicar que las guerras entre ellas fueron frecuentes. También destaca la expansión de la escritura que saltó desde su papel administrativo y técnico hasta las primeras inscripciones dedicatorias en las estatuas consagradas de los templos.

Pese a la existencia de las listas reales sumerias la historia de este período es relativamente desconocida, ya que gran parte de los reinados expuestos en ellas tienen fechas imposibles. En realidad, estas listas se confeccionaron a partir del siglo XVII a. C., y su creación se debió probablemente al deseo de los monarcas de remontar su linaje hasta tiempos épicos. Algunos de los reyes son probablemente reales pero de muchos otros no hay constancia histórica y otros de los que se sabe su existencia no figuran en ellas.

El dominio acadio



Estatua sedente del príncipe Gudea, patesi de la ciudad-estado sumeria de Lagash, hacia 2120 a. C.

Hacia 2350 a. C., Sargón, un usurpador de origen acadio, se hizo con el poder en la ciudad de Kish. Fundó una nueva capital, Agadé y conquistó el resto de ciudades sumerias, venciendo a Lugalzagesi, el rey de Umma hasta entonces dominante. Este fue el primer gran Imperio de la historia y sería continuado por los sucesores de Sargón, que se tendrían que enfrentar a constantes revueltas. Entre ellos destacó el nieto del conquistador, Naram-Sin. Esta etapa marcó el inicio de la decadencia de la cultura e idioma sumerios en favor de los acadios.

El imperio se deshizo hacia el 2220 a. C., debido a las constantes revueltas y las invasiones de los nómadas amorreos y, principalmente, gutis. Tras su caída, toda la región cayó bajo el dominio de estas tribus, quienes se impusieron sobre las ciudades-estado de la región, especialmente en el entorno de la destruida Agadé. Las crónicas sumerias los describen constantemente de forma negativa, como "horda de bárbaros" o "dragones de montaña", pero es posible que la realidad no fuese tan negativa; en algunos centros se produjo un verdadero florecimiento de las artes. Es el caso de la ciudad de Lagash, especialmente durante el gobierno del patesi Gudea. Además de la calidad artística, en las obras de Lagash se utilizaron materiales provenientes de regiones lejanas: madera de cedro del Líbano o diorita, oro y cornalina del valle del Indo; lo que parece indicar que el comercio no se debió ver especialmente lastrado. Las ciudades meridionales, más alejadas del centro de poder guti, compraban su libertad a cambio de importantes tributos; Uruk y Ur prosperaron durante sus IV y II dinastías.

El Renacimiento sumerio

 

Extensión del imperio de la Tercera Dinastía de Ur.

Según una tablilla conmemorativa fue Utu-hengal, rey de Uruk, quien en torno a 2100 a. C. derrotó y expulsó a los gobernantes gutis de las tierras sumerias. Su éxito no le sería de mucho provecho ya que poco después el rey de Ur, Ur-Nammu, consiguió la hegemonía en toda la región con la llamada III dinastía de Ur o Renacimiento sumerio. El imperio surgido a raíz de esta hegemonía sería tan extenso o más que el de Sargón, del que tomaría la idea de imperio unificador. Esta influencia se aprecia incluso en la denominación de los monarcas, que a imitación de los acadios se harán llamar "reyes de Sumer y Acad".

A Ur-Nammu le sucederá su hijo, Shulgi, quien combatió contra Elam y las tribus nómadas de los Zagros. A éste le sucedió su hijo Amar-Suen (Amar-Sin) y a éste primero un hermano suyo, Shu-Sin y después otro Ibbi-Sin. En el reinado de este último los ataques de los amorreos, provenientes de Arabia, se hicieron especialmente fuertes y en 2003 a. C. caería el último imperio predominantemente sumerio. En adelante será la cultura acadia la que predomine y, posteriormente, Babilonia heredará el papel de los grandes imperios sumerios.

Periodo de Ur III


La desaparición del Imperio Acadio permitió el renacimiento de Sumer y el regreso al régimen de las ciudades estado. Tienen gran relevancia las reformas de Gudea de la II Dinastía de Lagash en esta época neosumeria (2175 a. C.). Posteriormente en la III Dinastía de Ur, Ur-Nammu lleva a cabo un código bien estructurado con numerosos cambios. En esta época se empiezan a nombrar como Reyes de Sumer y Akkad (2111 a. C.). Shulgi en 2093 a. C. impulsará una evolución referente a los pesos y medidas existentes, a la vez que reforzará las fronteras por el acoso de los semitas-amoritas.

Pese a ello, finalmente sucumbió a los ataques de los amoritas (amorreos) los cuales llevaban tropas auxiliares elamitas-semitas, procedentes de la meseta de Irán, que prevalecieron y saquearon Ur (2003 a. C.). Se vuelve a un estado de fragmentación política y proliferan dinastías locales. Rimsin creará un pequeño imperio en 1792 a. C. donde se introducirá la propiedad privada, dándose una sociedad pre-capitalista. En cambio, en Babilonia se entronizará una dinastía amorita (1792 a. C.).

La sociedad de la III Dinastía de Ur se organiza de esta manera:
  1. mashda: "los segundos".
  2. eren: "muchedumbre de palacio". Posiblemente se tratará de servidumbre o corte del palacio.
  3. ir/game: criados (libres). Los padres vendían a sus hijos al templo aunque los pequeños no perdían su condición de libertad por ello.
  4. namra: esclavos. Se les distinguía por llevar un collar con el nombre o un mechón de pelo en la cabeza.

Organización social

Con respecto a la organización social, la sociedad sumeria era jerárquica y estratificada, al igual que las de todas las civilizaciones. En la cúspide de la pirámide social se encontraba el rey, a quien seguía en importancia una elite de sacerdotes, jefes militares y funcionarios de alto nivel. A continuación se ubican los comerciantes, funcionarios menores, artesanos especializados y, luego, los campesinos y artesanos. En el nivel más bajo de la sociedad correspondía a los esclavos.

Administración y política

A fines del 4º milenio A.C. Sumeria se dividió en una docena de Ciudades estado independientes cuyos límites fueron definidos por medio de canales y mojones. Estas ciudades eran grandes centros mercantiles. Cada una estaba centrada en un templo dedicado al dios patrono particular de la ciudad y gobernado por un "patesi" (Ennsi), o en ocasiones por un rey (lugal). Los patesi eran sacerdotes supremos y jefes militares absolutos, auxiliados por una aristocracia constituida por burócratas y sacerdotes. El patesi controlaba la construcción de diques, canales de riego, templos y silos, imponiendo y administrando los tributos a los que toda la población estaba sujeta. Las ciudades estado sumerias tradicionalmente eran ciudades-templos, ya que los sumerios consideraban que los dioses fundaban las ciudades para que fuesen centros de culto. Más tarde, conforme a la religión, los dioses se limitaban a comunicar a los soberanos los planos de los santuarios. El vínculo de los patesis con los ritos religiosos de la ciudad era extremadamente íntimo.

Los templos (entre los cuales se destacaban los piramidales "ziqqurats") estaban ligados al poder estatal, y sus riquezas eran usufructuadas por los soberanos, considerados intermediarios entre los dioses y los hombres. Junto con los templos de las ciudades, homenajeando a su dios patrono, no era infrecuente que se erigiesen zigurats; pirámides de ladrillos macizos cocidos al sol que servían de santuarios y acceso a los dioses cuando éstos descendían hasta su pueblo.

Con el desarrollo de las ciudades, la tentativa de supremacía de unas sobre otras se tornó inevitable. El resultado fue un milenio de embates casi incesantes sobre el derecho de uso de agua, rutas de comercio y tributos a tribus nómadas.

Zigurat de la ciudad de Ur que se ha conservado hasta nuestros días. Las ciudades sumerias se erigían alrededor de éstos y en ellos, los patesi realizaban ritos sagrados.

Las "primeras" cinco ciudades declaradas de haber ejercido el reinado pre-dinástico son (entre paréntesis el nombre actual en árabe):
  1. Eridu (Tell Abu Shahrain)
  2. Bad-tibira (probablemente Tell al-Madain)
  3. Larsa (Tell as-Senkereh)
  4. Sippar (Tell Abu Habbah)
  5. Shuruppak (Tell Fara)
Otras ciudades principales:
  1. Kish (Tell Uheimir e Ingharra)
  2. Uruk (Warka)
  3. Ur (Tell al-Muqayyar)
  4. Nippur (Afak)
  5. Lagash (Tell al-Hiba)
  6. Ngirsu (Tello o, Telloh)
  7. Umma (Tell-Yoja)
  8. Adab (Tell-Bismaya)
  9. Mari (Tell Hariri)10
  10. Isín (Ishan al-Bahriyat)

Lengua y escritura

Tablilla de piedra grabada con escritura pictográfica procedente de la ciudad mesopotámica de Kish (Irak), datada en el 3500 a.C. Probablemente es el vestigio más antiguo conocido de escritura; y consta de pictogramas que representan cabezas, pies, manos, números y trillos.

El idioma sumerio se considera una lengua aislada en la lingüística ya que no pertenece a ninguna familia lingüística conocida; ha habido muchos intentos fallidos para conectar el idioma sumerio a otros grupos lingüísticos. No hay que confundir el idioma sumerio con el acadio, una lengua de claro origen semítico, si bien coexistieron en la región y alternaron como lenguas dominantes; a su confusión podría contribuir el hecho de que ambas lenguas usaron los signos cuneiformes, invento sumerio que les sobrevivió por más de un milenio. El sumerio era un idioma aglutinante, es decir, los monemas (unidades de significado) se pegaban unos con otros para crear palabras enteras, en contraste con los idiomas analíticos como el inglés, donde los morfemas, incluso algunos abstractos o gramaticales como las palabras will o would, que son palabras independientes capaces de modificar a otras; esto sería, por tanto, lo opuesto al idioma sumerio, el cual prefiere utilizar afijos para expresar lo mismo.

Los sumerios inventaron los jeroglíficos pictóricos que más tarde se convirtieron en escritura cuneiforme, y su lengua junto con el del Antiguo Egipto compiten por el crédito de ser lenguaje humano escrito más antiguo que se conoce. Un gran cuerpo de cientos de miles de textos en el idioma sumerio ha sobrevivido, la gran mayoría de estos en tablillas de arcilla. Los textos sumerios conocidos incluyen textos personales y cartas de negocios y transacciones, recibos, listas de léxico, leyes, himnos y plegarias, encantamientos mágicos e incluidos textos científicos de matemáticas, astronomía y medicina. Las inscripciones monumentales y los textos en diferentes objetos como estatuas o ladrillos eran muy comunes también. Muchos textos sobrevivieron en múltiples copias, ya que éstos fueron transcritos varias veces por los escribas en formación. El sumerio continuó siendo el lenguaje de la religión y la ley en Mesopotamia mucho después de que los hablantes semitas se convirtieran en la raza gobernante del área.

La comprensión de los textos en sumerio puede ser complicada hoy en día, incluso para los expertos. Los más difíciles son los textos más antiguos, que en muchos casos no dan toda la estructura gramatical de la lengua que siempre cambiaba.


Religión y creencias

Lista de dioses hecha por los sumerios, en escritura cuneiforme en el siglo 24 a.C 

Reproducción de un sello representando el dios Enlil y su esposa la diosa Ninlil.

Tratar un asunto tal como la "Religión sumeria" puede ser complicado, dado que las prácticas y creencias adoptadas por aquellos pueblos variaron mucho a través del tiempo y la distancia, cada ciudad poseyendo su propia visión mitológica y/o teológica. Los sumerios fueron posiblemente los primeros en escribir sobre sus creencias, que luego fueron la inspiración para gran parte de la mitología, religión y astrología mesopotámica, aunque ello no implica que su religión fuera la primera y que no hubieran tomado costumbres y ritos de otros pueblos.
Los sumerios veían los movimientos a su alrededor como la magia de los espíritus, magia que era la única explicación que tenían de cómo funcionaban las cosas. Esos espíritus eran sus dioses. Y con muchos espíritus alrededor, creían en varios dioses, que tenían emociones humanas. Creían que el sol, la luna y las estrellas eran dioses, al igual que los juncos que crecían a su alrededor y la cerveza que destilaban.

Creían que los dioses controlaban el pasado y el futuro, que los dioses les revelaban las habilidades que poseían, incluyendo la escritura, y que los dioses les proporcionaban todo lo que necesitaban saber. No tenían la visión de que su civilización se hubiera desarrollado por sus propios esfuerzos. Y tampoco tenían visión de progreso tecnológico o social.

Cada uno de los dioses sumerios (en su propia lengua, dingir y en plurar, dingir-dingir o dingira-ne-ne) era asociado a ciudades diferentes, y la importancia religiosa a ellos atribuida se intensificaba o declinaba dependiendo del poder político de la ciudad asociada. Según la tradición sumeria, los dioses crearon el ser humano a partir del barro con el propósito que fueran servidos por sus nuevas criaturas. Cuando estaban enojados o frustrados, los dioses expresaban sus sentimientos a través de terremotos o catástrofes naturales: la esencia primordial de la religión sumerio se basaba, por lo tanto, en la creencia de que toda la humanidad estaba a merced de los dioses. Nótese la similitud de la creación del hombre a partir del barro con el relato del Génesis.

Entre las principales figuras mitológicas adoradas por los sumerios, es posible citar:
  • An (o Anu), dios del cielo;
  • Nammu, la diosa-madre;
  • Inanna, la diosa del amor y de la guerra (equivalente a la diosa Ishtar de los acadios);
  • Enki en el templo de Erido, dios de la beneficencia, controlador del agua dulce de las profundidades debajo de la tierra;
  • Utu en Sippar, el dios sol;
  • Nanna, el dios luna en Ur;
  • Enlil, el dios del viento.
Los sumerios probablemente hayan cavado en la tierra unos metros y encontrado agua. Los sumerios creían que la tierra era un gran disco flotando en el mar. Llamaron a ese mar Nammu y pensaban que había estado desde siempre en el tiempo. Creían que Nammu había creado los peces, los pájaros, cerdos salvajes y otras criaturas que aparecieron en las tierras pantanosas y húmedas.

Según ellos, Nammu había creado el cielo y la tierra. El cielo se había separado de la tierra, dando nacimiento al dios masculino An y la tierra, una diosa llamada Ki. Creían que Ki y An habían procreado un hijo llamado Enlil, que era la atmósfera, el viento y la tormenta. Creían que él separó el día de la noche y que había abierto una concha invisible dejando caer agua desde el cielo. Creían que junto con su madre y Ki, Enlil sentó las bases de la creación de las plantas, los humanos y otras criaturas, que hacía germinar las semillas y que había dado forma a la humanidad a partir de la arcilla, impregnándola.

El universo consistía en un disco plano cerrado por una cúpula de latón. La vida después de la muerte implicaba un descenso al vil submundo, donde se pasaba la eternidad en una existencia deplorable, en una especie de infierno.

Creían que los cultivos crecían porque un dios masculino se estaba apareando con su esposa diosa. Ellos veían los meses húmedos y calurosos del verano, cuando los campos y praderas se teñían de marrón, como el momento de la muerte de los dioses. Cuando los campos florecían de nuevo en el otoño, creían que sus dioses resucitaban. Marcaron a éste, como el comienzo del año, que era celebrado en sus templos con música y cantos.

No creían en el cambio social, aunque los sacerdotes sumerios alteraban las historias que contaban, creando nuevos giros en los cuentos antiguos; sin reconocer esto como un cambio inducido por los humanos o preguntándose por qué habían fallado en hacerlo bien la primera vez. Las nuevas ideas eran simplemente revelaciones de sus dioses.

Había diferentes tipos de sacerdotes. Algunos de los más comunes eran:
  • āšipu, exorcista y médico.
  • bārû, astrólogo y adivino.
  • qadištu, sacerdotisa.
Los templos sumerios consistían en una nave central con corredores en ambos lados, flanqueados por aposentos para los sacerdotes. En una de las puntas del corredor se encontraba un púlpito y una plataforma construida con ladrillos de barro, usada para sacrificios animales y vegetales.

Los graneros y depósitos generalmente se localizaban en la proximidad de los templos. Más tarde, los sumerios comenzaron a construir sus templos en la cima de las colinas artificiales, terraplenadas y multifacetadas: esos templos especiales se llamaban zigurats.

Los sumerios fueron precursores de muchas conceptos religiosos , sagas cosmogónicas y relatos que luego aparecieron recogidas por otros pueblos mesopotámicos y regiones vecinas . Entre ellas podemos citar: la creación del mundo, la separación de las aguas primordiales, la formación del hombre con arcilla o las ideas del paraíso y el Diluvio Universal (que aparece en la Epopeya de Gilgamesh). Escritos de V. Scheil y S.N. Kramer, consideran la creación de Eva a partír de la costilla de Adán como un mito sumerio, ya que en sumerio, las palabras "hacer vivir" y "costilla" se escribían igual: ti. También la idea de la resurrección de los muertos, atribuida a innumerables religiones, aparece en Sumer por primera vez.

Agricultura y ganadería

Los sumerios mantenían una producción de cebada, garbanzo, lentejas, mijo, trigo, nabo, dátiles, cebolla, ajo, lechuga, puerro y mostaza. También criaban ganado, cordero, cabra y puerco. Además de eso, usaban novillos como opción principal en el trabajo de carga y burros como animal de transporte. Los sumerios pescaban peces y cazaban aves gallináceas.

La agricultura sumeria dependía mucho del riego, efectuándose a través del uso de canales, estanques, diques y depósitos de agua. Las frecuentes y violentas inundaciones del Tigris, y en menor medida, del Éufrates, hacían que los canales necesitaran de reparación frecuente y de la continua extracción del limo, y el reemplazo continuo de los marcadores de inspección y mojones. El gobierno ordenaba a determinados ciudadanos la tarea de trabajar en los canales, aunque los ricos podían excluirse de esta tarea.

Después de la temporada de inundaciones y luego de la temporada de Equinoccio de Primavera y Akitu o Festival de Año Nuevo, con el uso de canales, los granjeros irrigaban sus campos y entonces drenaban el agua. Posteriormente dejaban que los novillos macerasen la tierra y matasen las hierbas dañinas. El paso siguiente era dragar los campos con picos. Después que se secara, araban, gradaban y rastrillaban el campo tres veces, revolviendo la tierra después con una azada antes de la siembra. Lamentablemente, la alta tasa de evaporación dio lugar a un aumento gradual de la salinidad de los campos. Por el período de Ur III, los agricultores pasaron del trigo a la cebada como principal cultivo, ya que ésta es más tolerante a la sal.

Los sumerios realizaban la cosecha durante la fase seca del otoño en equipos de tres personas que consistían en dos segadores y un enfardador. Los campesinos utilizaban un tipo de cosechadora arcaica para separar la cabeza de los cereales de sus respectivos tallos: una especie de carro de clasificación, que separaba los granos de los cereales. Después cribaban la mezcla de granos y barcia.

Características militares


Fragmento de la estela de victoria del rey Eannatum de Lagash sobre Umma, llamada "Estela de los Buitres". Esta pieza de caliza, está datada alrededor del 2450 a. C.

Las casi constantes guerras, durante 2.000 años, entre las ciudades estado sumerias ayudaron a desarrollar la técnica y tecnología militar de Sumeria a un alto nivel. La primera guerra que se registra fue entre Lagash y Umma en el año 2525 a.C. en una estela llamada la Estela de los Buitres. Éste registro también muestra al rey de Lagash liderando un ejército sumerio compuesto en su mayoría de infantería. Los soldados de infantería llevaban lanzas, cascos de cobre y escudos de cuero o mimbre. Los lanceros se muestran dispuestos en lo que parece ser una formación de falange, que requiere entrenamiento y disciplina. Esto implica que los sumerios hayan hecho uso de soldados profesionales.

La influencia clave en el ejército sumerio fue su paupérrima posición estratégica. Los obstáculos naturales para la defensa existían solamente en las fronteras del oeste (desierto) y del sur (Golfo Pérsico). Cuando los enemigos más populosos y poderosos aparecían por el norte o el este, los sumerios se volvían suceptibles a los ataques. Los sumerios participaban en guerras con sitio entre sus ciudades, defendidas por murallas de ladrillos de barro que, obviamente, no podían detener los enemigos que ya conocían ese material.

Los sumerios inventaron el carruaje, al cual ataban onagros (burros salvajes). Esas carrozas antiguas no funcionaban tan bien en combate como los modelos construidos posteriormente. Algunos sugieren que las carrozas servían primariamente como medio de transporte, aunque en tiempo de guerra transportaban hachas de guerra y lanzas. La carroza o carruaje sumerio constituía de un dispositivo de cuatro ruedas manejado por un equipo de dos personas y atado a cuatro onagros. La carroza estaba compuesta por cestas entretejidas, y las ruedas poseían un sólido diseño de tres piezas. Los sumerios usaban fundas y arcos simples, más tarde la humanidad inventaría el arco compuesto.


Cultura

Arquitectura

Sello cilindro e impresión: grupo de ganado en un campo de trigo. Hechos en Caliza, correspondiente al período de Uruk (4100-3000 a.C.).

La planicie del Tigris-Éufrates carecía de minerales y árboles. Las edificaciones sumerias comprendían estructuras planoconvexas hechas de ladrillos de barro, desprovistas de argamasa o cemento. Debido a que los ladrillos planoconvexos eran de composición relativamente inestable, los albañiles sumerios añadían una mano extra de ladrillos, puestos perpendicularmente cada pocas hiladas. Entonces ahí, rellenaban los huecos con betume.

Las construcciones hechas con ladrillos de barro se acababan deteriorando, de forma que eran periódicamente destruidas, niveladas y reconstruidas en el mismo lugar. Esa constante reconstrucción elevó gradualemente el nivel de las ciudades, de modo que se erigieron por arriba de la planicie a su alrededor. Las construcciones resultantes se conocían con el nombre de tell y se encontraban en todo el antiguo Oriente Próximo.

El tipo más famoso e impresionante de entre las edificaciones sumerias, eran los Zigurats o torres escalonadas, una construcción de largas y amplias plataformas sobrepuestas en cuya cima había templos. Algunos académicos han teorizado que estas estructuras podrían haber sido la base de la torre de Babel bíblica, que se describe en el Génesis.

Los sellos cilíndricos sumerios también describen casas construidas con caña, similares a aquellas construidas por los árabes de las tierras bajas de la parte sur de Irak, hasta una fecha tan reciente como el 400 a.C. Por otro lado, los templos sumerios y palacios hicieron uso de materiales y técnicas más avanzadas como refuerzos (soportes para los ladrillos), recesos (esquinas), pilastras y clavos de arcilla.

Matemáticas

Los sumerios desarrollaron un complejo sistema de metrología alrededor del 4000 a.C. Esta metrología avanzada resultó en la creación de la aritmética, la geometría y el álgebra. Desde el 2600 a. C. en adelante, los sumerios escribieron tablas de multiplicación en tabletas de arcilla y trataron con ejercicios geométricos y problemas de división. Los primeros rastros de la numeración babilónica también se remontan a este periodo. El periodo que desde el 2700 al 2300 a. C. vio la primera aparición del ábaco, y una tabla de columnas sucesivas que delimitaron el orden sucesivo de magnitud de su sistema de numeración sexagesimal. Los sumerios fueron los primeros en usar un sistema de numeración de notación posicional. Otros pueblos mesopotámicos quizás hayan usado algún un tipo de regla de cálculo en cálculos astronómicos. 

Medicina

Una tablilla encontrada en Nippur puede ser considerada el primer manual de medicina del mundo. En esa tablilla, donde había fórmulas químicas y formulas mágicas (encantamientos), usaban términos tan especializados que para traducirse se precisó de la ayuda de químicos.

En la farmacia, se usaban sustancias vegetales, animales y minerales. Laxantes y diuréticos fueron la mayoría de los remedios de aquel pueblo. Determinadas cirugías también eran puestas en práctica. Los sumerios manufacturaban salitre, conseguido a partir de la orina, la cal, de cenizas o de la sal. Combinaban esos materiales con leche, piel de cobra, caparazón de tortuga, casia, mirto, timo, sauces, higo, pera, abeto y o dátil. A partir de ahí, mezclaban esos agentes con vino, usando el resultado obtenido de dos formas: o pasando el producto como si fuera una crema, o luego se mezclaba junto con la cerveza, consumiendo el remedio por vía oral.

Los sumerios explicaban la enfermedad como una consecuencia del aprisionamiento, y la consecuente tentativa de escape, de un demonio dentro del cuerpo humano. El objetivo del remedio era persuadir al demonio a creer que continuar residiendo en aquel cuerpo sería una experiencia desagradable. Comúnmente los sumerios colocaban un cordero o una cabra cerca del enfermo. En el caso de no haber ovejas a disposición, probaban suerte con una estatua, que, si se conseguía transferir el demonio dentro de sí, sería cubierta de betún.

Literatura


Himno a Iddin-Dagan, rey de Larsa. Inscripciones cuneiformes en sumerio, en torno al 1950 a. C.

La literatura sumeria comprende tres grandes temas: mitos, himnos y lamentaciones. Los mitos se componen de breves historias que tratan de perfilar la personalidad de los dioses mesopotámicos: Enlil, principal dios y progenitor de las divinidades menores; Inanna, diosa del amor y de la guerra, o Enki, dios del agua potable frecuentemente enfrentado a Ninhursag, diosa de las montañas. Los himnos son textos de alabanza a los dioses, reyes, ciudades o templos. Las lamentaciones relatan temas catastróficos como la destrucción de ciudades o templos y el abandono de los dioses resultante.

Algunas de estas historias es posible que se apoyasen en hechos históricos como guerras, inundaciones o la actividad constructora de un rey importante, magnificados y distorsionados con el tiempo.

Una creación propia de la literatura sumeria fue un tipo de poemas dialogados basados en la oposición de conceptos contrarios. También los proverbios forman parte importante de los textos sumerios.


Legado

Los sumerios tal vez sean más recordados debido a sus muchas invenciones. Algunos especialistas les dan el crédito por la invención de la rueda y el torno alfarero. Su sistema de escritura cuneiforme fue el primer sistema de escritura del que se tenga evidencia, adelantándose a los jeroglíficos egipcios en, por lo menos, 75 años. Los sumerios estaban entre los primeros astrónomos, poseyendo la primera visión heliocéntrica de la que se tenga conocimiento (la próxima aparecería de vuelta en el 1500 a. C. por parte de los Vedas en la India). Afirmaban también que el sistema solar se constituía de cinco planetas (ya que únicamente sólo se podían ver cinco planetas a ojo desnudo).

Desarrollaron también conceptos matemáticos usando sistemas numéricos basados en 6 y 10. A través de ese sistema, inventaron el reloj con 60 segundos, 60 minutos y 12 horas, además del calendario de 12 meses que usamos actualmente. También construyeron sistemas legales y administrativos con cortes judiciales, prisiones y las primeras ciudades estado. La invención de la escritura posibilitó a los sumerios el almacenamiento del conocimiento y la posibilidad de transferirlo a otros. Eso llevó a la creación de las escuelas, a la educación y oficialización de la matemática, religión, burocracia, divisón de trabajo y sistemas de clases sociales.

Los sumerios también inventaron la carroza y, posiblemente, las formaciones militares. Inventaron la cerveza. Lo más importante de todo, tal vez, sea el hecho que de acuerdo con muchos académicos, los sumerios fueron los primeros en tratar tanto plantas como animales. En el caso de lo primero, a través de plantaciones sistémicas y de la cosecha de una descendencia de grama mutante, conocida actualmente como einkorn, y de simientes de mijo y trigo. Con relación a lo segundo, los sumerios domesticaron a través del confinamiento y de la procreación de carneros ancestrales (similares a la cabra montés y al ganado salvaje (búfalos). Fue la primera vez que esas especies fueron domesticadas y criadas a gran escala. Esas invenciones e innovaciones colocan a los sumerios entre las culturas más creativas de la antigüedad.

Por otra parte, a lo largo del Siglo XX han surgido diversas hipótesis y teorías relacionando pueblos de las estepas como posibles descendientes de los antiguos sumerios. El historiador medievalista húngaro Bálint Hóman basando en ciertos trazos del lenguaje de los magiares, así como en el pasado histórico cultural de esta nación, ha elaborado diversas hipótesis donde los húngaros serían descendientes de los sumerios. Muchos se han opuesto considerándola descabellada, pero recordando que tal fue el mismo caso de la teoría de relación étnico-cultural entre los hunos y los húngaros, la cual se ha corroborado contemporáneamente luego de diversos estudios genéticos entre ambas razas.